a patadas al dueño de mi propio trabajo
¡Hola! Si vienes de Facebook y te quedaste con el corazón en la boca al leer cómo eché a patadas a un anciano vestido de agricultor que resultó ser el dueño del restaurante, prepárate. Aquí te cuento el desenlace de la peor, la más humillante y, sin duda, la más Leer más
























